viernes, 24 de febrero de 2012

COCIDITO MADRILEÑO .ESTE MES POR TODAS PARTES





Llega febrero, un mes gastronómicamente muy importante, y parece haberse abierto la veda del cocido; el público madrileño, tras ver con alguna curiosidad y bastante escepticismo la cocina propuesta en Madrid Fusión, parece haber recordado que lo suyo, en invierno es el cocido.

Lo curioso es que el pistoletazo de salida no lo ha dado ningún cocido madrileño, sino el cocido de Lalín, cocido gallego, que es un pantagruélico e hiperbólico homenaje al cerdo que fue presentado e interpretado con la mayor brillantez en la cocina del "Sanxenxo" madrileño.

Pero un cocido gallego no es un cocido madrileño, y hacen muy mal quienes se enfrentan a él pensando que es lo que no es. Hay quien dice que este cocido es poco menos que indescriptible; no hagan caso: yo se lo describiré en otra entrega.

Porque hoy toca Madrid. En esta ciudad abundan las casas especializadas en cocidos. Cocidos, digamos,"de diario", hechos con mucha dignidad; lugares como "La Taberna de la Daniela", "La Taberna Buenaventura", "Carola", "Puerta 57", "El Quinto Vino", y muchísimos más venden raciones de cocido cada día o a día fijo, aunque sean imposibles, como las del famoso "Malacatín".

Pero estos días nos están convocando, especialmente los amigos que te llaman y te dicen "vamos a comernos un cocido" a esos con apellido ilustre. Ya he quedado con unos para ir a disfrutar del que elabora, en San Lorenzo del Escorial, "El Charolés", que lo ofrece los miércoles y los viernes, un cocido que goza de muchísimo prestigio y que no se lo salta un gitano.

Luego habrá que darse una vuelta por la historia, y tomarse un cocido tradicional en "Lhardy", dónde si no. He oído decir de todo del cocido de esta veteranísima casa; lo que yo puedo decir es que a mí nunca me ha defraudado, ni cuando he ido con un par de amigos ni cuando he acudido con la Academia Española de Gastronomía.

Otro cocido aristocrático, para el que hay que ser invitado por un socio: el del "Nuevo Club". Muy completo, bien hecho y bien servido, también en un lugar muy especial.

Hay muchos, cosa lógica en una ciudad que ha hecho del cocido su principal seña de identidad gastronómica. El cocido madrileño es una especie de síntesis de otros españoles, menos contundente que el gallego o el maragato, más sólido que las versiones andaluza o canaria, como Madrid es, un poco, mezcla de todas las Españas.

A mí me gusta mucho el cocido madrileño, lo que no quiere decir que me guste todo lo que lleva un cocido madrileño. Por ejemplo, me sobra la morcilla; pero también me sobra en los callos. Ese tipo de morcilla sólo me gusta con berza y alubias estilo Tolosa y, por supuesto, con la fabada asturiana. En el cocido o los callos, acaba imponiendo su sabor a todo lo demás, o eso me parece a mí.

No veo, tampoco, el lugar de la clásica salsa de tomate, y prefiero que lleve sólo garbanzos que la combinación de éstos con alubias. Me gusta el relleno, según su textura; en este terreno, aún no he pillado ninguno como el que hacía mi abuela, abulense, en mi infancia coruñesa. Y me encanta aplastar el tocino, lo mismo que el tuétano; para mí, un cocido madrileño sin sus huesos de caña es menos cocido y menos madrileño.

Ahora se lleva acompañar el cocido con vinos de Madrid. Bien: los hay de muchísima calidad. Antes, lo suyo era tirar de un Valdepeñas. El cocido es condumio que acepta muy bien un vino un poco serio, pero que no se lleva demasiado bien con uno excesivamente solemne: entre seriedad y solemnidad hay su distancia, y, sobre todo, sus niveles de accesibilidad.

Así que empieza la temporada de cocidos; habrá que aprovecharla, y no olvidar, en los viajes, las especialidades de otras zonas. Eso sí, el cocido es una comida coral, entre otras poderosas razones porque sale mejor hecho para muchos que hecho para dos; si en su casa son pocos, háganlo en cantidad no para muchos comensales (no hace falta que inviten a nadie, si no quieren), sino para darle varias vueltas: las segundas y terceras vueltas de un cocido, desde la ropa vieja a un arroz de cocido, son cosas buenísimas.

Un buen cocido necesita sobremesa, y dedicar un recuerdo a esos benefactores de la humanidad que fueron, por un lado, el descubridor del omeprazol (usado en el tratamiento molestias estomacales) y, por otro y relativo sólo a los varones, el inglés que introdujo los tirantes en la indumentaria masculina en el siglo XVIII.

En cuanto a los precios, recuerden que, allá por 1905, el gallego "Picadillo" se hacía eco de la afirmación popular de la época que afirmaba que "un cocido, si tiene las cabales, ha de costar de dos a tres mil reales". Calculen el cambio en moneda y verán

domingo, 8 de mayo de 2011


El Gobierno regional entregó este lunes en la puerta del Sol los premios del 2 de Mayo, galardones que, en el día grande de la Comunidad, reconocen a las personalidades de la economía, cultura y sociedad que han contribuido con sus méritos a mejorar la vida de los madrileños.

El patio de la Real Casa de Correos, sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid, se llenó para la entrega de las medallas de la Comunidad y las condecoraciones de la Orden del 2 de Mayo, que este año reconocieron, entre otros, al oncólogo Mariano Barbacid, a la baronesa Carmen Thyssen o al cantaor Enrique Morente a título póstumo.

La presidenta Esperanza Aguirre actuó de anfitriona y maestra de ceremonias en una entrega de premios en la que hubo destacadas ausencias. Entre ellas se contaron las de los miembros del Gobierno central, que este año no envió ningún representante a la ceremonia. También, las de los cabezas de lista de IU a la Comunidad, Gregorio Gordo, y al Ayuntamiento de la capital, Ángel Pérez; o las de los secretarios generales de CCOO y UGT, Javier López y José Ricardo Martínez, respectivamente. Tampoco hizo acto de presencia uno de los premiados estelares, el torero José Tomás, que ni asistió a la entrega de premios ni envió ningún representante a recoger la Gran Cruz de la Orden del 2 de Mayo.

Las ausencias no empañaron sin embargo una ceremonia destinada a recordar a los héroes que se levantaron contra los franceses el 2 de mayo de 1808 y a otros héroes, los modernos, cuyas aportaciones son "la mejor demostración de la vitalidad de nuestra Comunidad", según Esperanza Aguirre.

Así, por el escenario desfilaron los citados Carmen Thyssen-Bornemisza y Mariano Barbacid, además del presidente del Real Madrid y de la empresa ACS, Florentino Pérez; el catedrático y presidente de la constructora OHL, Juan Miguel Villar Mir; el ganadero Victoriano Martín; el catedrático y presidente de honor de la Sociedad Española de Estudios Clásicos, Francisco Rodríguez Adrados; y el físico Juan Ignacio Cirac. A todos ellos, Aguirre les impuso la banda y la Gran Cruz de la Orden del 2 de Mayo. También recibieron este reconocimiento Francisco Daurella Franco, fundador de la Casa-Museo Fuente del Rey (recuperada por la Fundación de Arte Moderno y Contemporáneo Amyc, que fue inaugurada el pasado mes de marzo) y al periodista, colaborador de Madridiario y cronista de la Villa Ángel del Río

viernes, 18 de marzo de 2011

DERBY MADRILEÑO


Un derbi siempre es especial y para los atleticos ya se sabe, es diferente,
es la hora de cambiar nuestro destino y que mejor momento que el sabado.
LUIS Y REAL MADRID.

viernes, 11 de marzo de 2011

FELIZ FIN DE SEMANA

Hoy todos estabamos acongojados por el mal tiempo en la ciudad, de momento soplan fuertes rachas de viento y lluvia, que con el frío se congela y se convierte en nieve.
Suerte a todos.


http://www.youtube.com/watch?v=fXbFY86-dbQ

domingo, 6 de marzo de 2011

DEVOCION EN MADRID


La imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, pertenece a la Escuela Sevillana, taller de Juan de Mesa o alguno de sus discípulos: Luis de la Peña o Francisco de Ocampo.

Tallada en la primera mitad del siglo XVII en Sevilla, fue llevada por los Capuchinos a la plaza fuerte de Mehdía o Mámora (Marruecos), para culto de los soldados españoles. En Abril de 1681, cae prisionera de los moros, la arrastran por la calles de Mequinez, y la rescatan los Trinitarios, llegando a Madrid en el verano de 1682.

Llega con fama de milagrosa. Ese mismo año se organiza la primera procesión a la que asiste el "todo Madrid", pueblo fiel, nobleza y casa real. Desde entonces todos los años, en la gran romería del primer Viernes de marzo, asiste algún miembro de la familia real a rezar al Nazareno.

Debido a diversos avatares históricos, la imagen ha recorrido varias iglesias de Madrid y en los años 1936-1939 fue trasladada a Valencia, Cataluña y Francia, para terminar en Ginebra (Suiza), participando juntamente con todo el tesoro artístico español, en una gran exposición de arte en el Palacio de la Sociedad de Naciones. Terminada la contienda española regresará a su iglesia de la plaza de Jesús, en Madrid, donde es visitada continuamente por sus fieles y seguidores

jueves, 24 de febrero de 2011

"LA MEJOR PRESIDENTA"


La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, ha recibido esta mañana el alta médica en el hospital Clínico San Carlos de la capital, donde el martes fue operada con éxito de cáncer de mama. Con buen aspecto, Aguirre ha comparecido a las 11.50 ante la prensa congregada a las puertas del hospital, acompañada de varios facultativos y el consejero de Sanidad, Javier Fernández-Lasquetty. La presidenta, que ha dicho encontrarse "fantástica", ha agradecido al personal del centro la operación y su trato atento y a los políticos -"especialmente de la oposición", ciudadanos y amigos su apoyo y muestras de cariño. "Salgo sin el tumor y con mucho ánimo", ha subrayado la presidenta. Tras la rueda de prensa, ha salido del hospital en torno al mediodía para seguir ahora el posoperatorio en su domicilio. La presidenta espera recuperarse lo antes posible y ponerse "al frente de la Comunidad" en 10 días.